Ir a la página Principal
Buscador que permite acceder a todo el material disponible en  MEMORIA CHILENA Indice de sitios publicados en MEMORIA CHILENA y buscador según opciones específicas de temas, territorio y cronología.  Selección de los acontecimientos más relevantes de la historia de Chile desde el año 11.000 a.C. hasta nuestros días. Navegue a través de grupos escogidos de sitios temáticos relacionados y colecciones de la Biblioteca Nacional. Archivo de artículos periodísticos publicados por la prensa nacional en los últimos treinta años.
 
 
La lucha contra las epidemias

Durante la Colonia las enfermedades y epidemias causaron grandes tragedias. La población indígena del continente sucumbió por millones frente a las enfermedades infecciosas de los conquistadores. Durante el resto de los siglos coloniales, pestes y epidemias de disentería, tifoidea y sobre todo la mortal viruela, causaron estragos en los campos y ciudades de Chile. En torno a esta dramática realidad surgió la medicina colonial, su enseñanza y su práctica, en la cual convivió el sistema de salud ligado a la administración hispana junto a la medicina popular.

En el siglo XVI se construyó una serie de centros hospitalarios en las distintas poblaciones fundadas durante la Conquista, aunque en la generalidad fueron establecimientos muy rudimentarios. En sus inicios éstos tuvieron una orientación laica al depender de los cabildos, pero hacia el siglo XVII su administración pasó a estar en manos de diversas órdenes religiosas, las que marcaron la medicina colonial chilena.

Las leyes españolas controlaban el ejercicio de la medicina a través de un funcionario denominado protomédico, quien debía examinar a los boticarios, médicos y cirujanos, así como otros oficios relacionados a la salud, y establecer con exactitud sus conocimientos. A pesar de que en la Capitanía General de Chile estas funciones pertenecían a la jurisdicción del Protomedicato de Lima, tanto la entrega de licencias para ejercer la profesión, así como la regulación de los temas concernientes a la medicina y salubridad en nuestro territorio, estuvieron bajo la supervisión del Cabildo. Esta situación cambió en 1764, cuando la Universidad de San Felipe comenzó a otorgar los títulos que permitían ejercer la medicina en Chile y en 1786 cuando por Real Cédula se creó el Protomedicato de Chile.

Según algunas fuentes, al promediar el siglo XVII se practicaban en Santiago varios procedimientos médicos ceñidos a las normas prescritas por los mejores tratadistas y en conocimiento de reconocidas obras europeas sobre medicina. Sin embargo, en la enseñanza de la medicina durante la Colonia predominaron las antiguas doctrinas de Hipócrates, Galeno y Avicena, de tradición griega e islámica. Con la creación de la Universidad de San Felipe en el siglo XVIII, se iniciaron los estudios oficiales de medicina, la mayoría de cuyos alumnos pertenecía a la orden de San Juan de Dios. El alcance de dichos estudios fue limitado y la atención médica en general durante el período colonial fue deficiente. La escasez de profesionales médicos hizo que gran parte de la población tuviese que recurrir a la medicina popular, proporcionada por curanderos mapuches y hierbateros.